CHIVAY
Bah, poca cosa es. Porque de eso sabemos mucho los alicantinos. Vaya, que somos unos hachas fundando ciudades. Sin ir más lejos, Vicent Llopis i Lillo, santvicentero de pro y tronío, fundó Chivay allá por el año de gracia de 1684. Es esta una ilustre y honorable ciudad que ha adquirido gran renombre por sus calles impolutas, su plaza majestuosa y, sobre todo, por su pujante industria de procesado de moniatos, que son exportados al mundo mundial (incluyendo Galicia). Cuentan las crónicas que Vicent Llopis llegó al valle del Colca con una pequeña tropilla compuesta por paisanos de Crevillent, Benidorm y Benifato y que, al ver lo que vio, inspirado por un arrebato muy típicamente alicantino, dijo a los suyos: “Xe, xiquets, com que estic fins els collons d’anar pel món carregant-me inques, ací que ens quedem a cultivar moniatos i viure com a reis”. Y así, así fue como un célebre alicantino vino a fundar Chivay, de la que fue su alcalde y corregidor todo en uno.
Traducción: “Xe, chiquillos, como estoy hasta los cojones de ir por el mundo cargándome incas, aquí que nos quedamos para cultivar moniatos y hacernos ricos”.
Confirmado: el nuevo Papa, León XIV, es descendiente de gallegos. Las exhaustivas y recientes investigaciones del profesor emérito de la Universidad de Santiago, Barbundio Cabrales Mouriño, no dejan lugar a dudas. Según ellas, a un gallego de nombre Angusteiro Cencérrez (el segundo apellido no consta), natural de Sanxenxo, le dio, lo que son las cosas, por hacer algo muy raro para los gallegos: emigrar. Al parecer, motivado por un quítame allá esas pajas relacionado con los lindes de unos terruños (los gallegos son muy delicados para eso). Luego, tras un largo y tortuoso periplo, terminó casándose con una washingtoniana llamada Mildred Carrot que tenía un primo tuerto y patizambo de nombre Mr. Bean. Aconteció que este señor era amigo íntimo del célebre ingeniero de Acequias, Senderos y Canalillos Angus Black. Pues bien, terminó ahí la íntima relación familiar del gallego Angusteiro con el nuevo Papa? Pues iba a ser que no, porque el tal Angus se casó con una señora de Chicago llamada Susan Poteito, y a continuación ocurrió algo muy sencillo: que tuvieron un hijo, que se casó, y que tuvo otro hijo que se casó y, al cabo de ocho generaciones… nació el futuro León XIV!
Con todo ello, demostrados fehacientemente los antecedentes gallegos del nuevo Papa, pues Angusteiro era marido de Mildred, cuyo primo era Mr Bean, cuyo amigo era Angus y cuyo tatatatatatataranieto es el Papa, el profesor Cabrales se ha mostrado sumamente satisfecho. Por ello, además de publicar sus resultados en un libro de próxima publicación, ha anunciado un ciclo de conferencias a fin de poder anunciar su investigación, efectuada con gran rigor profesional. Los interesados en asistir pueden solicitarlo en el blog: barbundiocabrales.com







