LAS VACAS II
Iban rumbosas tres vacas ocupando todo un carril de una carretera, por donde tan solo circulaba medio millón de vehículos, y la primera le dice a la segunda: oye, Pepita, no sé, no sé, tú crees que molestamos? Mira, Mercedita, le contesta la segunda, nosotras vayamos a la nuestra, porque me ha dicho mi prima Susanita que los humanos nos consideran sagradas y nos dejan hacer lo que nos pasa por las ubres. Sí, Pepita, seremos todo lo sagradas que quieran, pero un coche me ha pitado tan fuerte que me acaba de dejar las trompas de Eustaquio para el arrastre. Interviene entonces la tercera, que dice: Y no se podrian meter el claxon por un sitio que yo me sé? Creo que deberiamos hacer una reclamacion por escrito. Pero bueno, Segismundita, le contesta Mercedita, tú eres tonta? Acaso sabes escribir? Lo dicho, concluye Pepita mientras se suelta una boñiga de medio kilo por lo bajo, nosotras a lo nuestro, y los humanos… Que tomen castaña pilonga!







