HOY HE VISTO A DIOS
Hoy he visto a Dios. Se vestía de puna y sal, de quebradas y montañas, de llamas y vicuñas.
Y me ha hablado.
Me ha susurrado al alma qué es la vida: un mero y fugaz instante en el que nos es dado contemplar su inconmensurable y sobrecogedora belleza.
Y lo confieso.
Al comprenderlo.
He llorado.







