EL PERRO
Bello ejemplar de la selecta raza «Podencus Dhelinianus» en pose reflexiva. Pero sus pensamientos no son ordinarieces como «Dios existe?», «es infinito el universo?», «en el paraíso tendré derecho a 72 huríes cánidas?», o «alguien me sabe explicar la teoría de la relatividad?». Qué va. Son mucho más sutiles y profundos, tipo: «Perra vida la mía!», «qué bonito es perrear!», «patento el perreo?» o «los perritos calientes están hechos con la carne de mi primo Eulalio?»







