Manual de defensa básica contra leones y leopardos
1.- Aprender artes marciales coreanas, japonesas, canarias y hasta manchegas. Todas valen. Una buena llave y, zas!, león inmovilizado!
2.- Aprender el lenguaje de los leones y, por si acaso, también el de los leopardos. Así, en caso de inminente ataque, una buena argumentación en esos lenguajes, tipo “grrrrrr grrrrrr!”, con el significado de: “tate, nene, que no soy comestible!”, puede disuadirlos y hacer que se vayan a otra parte a buscarse la merienda.
3.- Dotarse de un Kalashnikov AK-47 con cargador de 40 balas y mirada telescópica, porque desde gran distancia va fetén.
4.- Entrenar antes del viaje, unas 3 horas diarias, carreras de 100 mtrs lisos, de obstáculos, campo a través y de resistencia (1000 y 3000 mtrs).
4.- Rezar, rezar mucho a San Agapito mártir los días previos, a todas horas, en el tren, en el avión, a la hora de la comida, hasta en el aseo… Encomendarse al santo es infalible.
Y 5.- Dejar dicho a nuestros hijos/as y demás familia: “Ala, si la palmamos sabed que todo lo nuestro es ahora vuestro para que os lo gastéis, ingratos, en lo que os pase por los coj…!”







