LA FOTO
Esta foto la hice: 1. Después de observar la existencia de un charco de agua estancada sin mosquitos, colillas o botellas vacías de agua. Raro raro, pero cierto. 2. A la hora del amanecer, cuando los rayos de sol, incidiendo de forma oblicua sobre dicha agua, permiten una luz natural de gran belleza. Más poético, impósibol. 3. En la quietud de un lugar extrañamente no invadido por una veintena de vacas, 254.979 indios y 2.344 guías de turismo explicando las maravillas del monumento a ídem cantidad de grupos de guiris. 4. Disfrutando de un momento único en el cual nuestro particular gurú espiritual, Mr. J. Salmerón, no me estaba echando el ojo para decirme «venga, jodío, que eres el último!». 5. Habiéndole comprado el pertinente copyright al verdadero autor de la foto después de una ardua negociación, en la cual empezó pidiéndome 4.600 rupias y la voluntad, y terminé dándole 10 rupias y 2 docenas de pulseritas de plata auténtica. Y 6. Aprovechando un despiste de mi sra. mujer, durante el cual le birlé las susodichas pulseritas de su bolso. Aunque me costó localizarlas entre 84 imanes, 16 bolsitos estampados, 4 bolas de cristal con el Taj dentro y otras 43 pulseritas más (que todo junto, le costó una fortuna).







